Que no te gane la euforia; qué no hacer en el Buen Fin…

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros(CONDUSEF) compartió que el Buen Fin es una iniciativa que tiene como finalidad ofrecer descuentos y ofertas en miles de productos y servicios, lo que puede representar la oportunidad para que adquieras bienes a los que probablemente no puedes acceder fácilmente.

Pero ¿cómo saber si lo que compras es realmente lo que necesitas?, ¿pagar de contado o a meses sin intereses?, ¿ropa nueva o cambiar el refrigerador? ¿cómo ignorar al “fin de semana más barato del año si es uno de los eventos más esperados?

Según la Comisión, en un sondeo 1, 98.45% de los encuestados había escuchado hablar en 2013 del Buen Fin, casi el 80% decidió esperarlo para comprar o aprovechar las promociones ofertadas en su tercera edición.

En 2013 los productos ofertados se posicionaron de la siguiente manera:

En primer lugar los aparatos electrónicos, seguidos de ropa y calzado, línea blanca, equipo de cómputo y muebles.

Para aprovechar el Buen fin sin caer en acciones que afecten tu estabilidad económica, evita hacer las siguientes acciones.

1.- No dejes de exigir que los precios y tarifas de tu producto se encuentren a la vista, expresados en montos totales a pagar, es decir, que ya incluyan IVA o cargos aplicables.

2.- No compres productos en lugares no establecidos e informales, pues se corre el riesgo de afectar tu economía y salud.

3.- No olvides pedir comprobantes de compra de productos y prestación de servicios, ante una eventual reclamación.

4.- No restes importancia a las garantías; no las rechaces. Éstas deberán: ser por escrito y no inferiores a 60 días, precisar su alcance, duración, condiciones y mecanismos para hacerlas efectivas.

5.- No olvides leer los términos y condiciones aplicables al producto, las leyendas relacionadas con restricción en la venta de productos o servicios deberán indicar —sin ambigüedades— en qué consisten.

6.- No te vayas con la primera opción. Evita utilizar servicios de transferencia de dinero que no te permitan verificar la identidad de la contraparte.

7.- Desconfía de las “grandes” ofertas. No te fíes de las gangas y súper ofertas que puedan ofrecerte en internet, ya que algunos de los “regalos” por parte de los comercios conlleva otorgar tu información personal y bancaria.

8.- No compres en cibercafés o equipos compartidos, ya que los equipos pueden carecer de antivirus y pueden tener instalados programas espías o algún tipo de virus.

9.- Si compras desde tu computadora, no olvides instalar programas antivirus, firewall o antispyware, así evitarás que otras personas accedan a tu información personal y bancaria.

10.- Que no se te pase revisar los datos de contacto del proveedor: Verifica que el sitio en el que realices tus compras cuente con la siguiente información: su dirección física, teléfono y correo electrónico y corrobora que la información sea la correcta, de esta manera te cercioras que en caso de algún inconveniente con tu compra, puedas reclamar en las instalaciones del establecimiento.

Recuerda que los establecimientos deberán respetar los precios y tarifas, así como promociones y ofertas anunciadas, si no se indica plazo ni volumen en estas últimas, se entenderá que son indefinidas.

Para cualquier duda o consulta adicional, comunícate a CONDUSEF al 01 800 999 80 80 o bien, visita la página de internet: www.condusef.gob.mx también nos pueden seguir en Twitter: @CondusefMX y Facebook: CondusefOficial.

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El tiempo pasa…

Después de no escribir nada en un buen rato me doy cuenta que la vida pasa tan rápido que hasta creemos que no tiene sentido, por mas cruel que suene, por mas raro que parezca los tiempos que tenemos para nosotros pasan como si fueran muy veloces, fugaces y a la vez intensos. Alguna vez los disfrutamos pero por el ajetreo de nuestra vida creo que no recordamos con exactitud que es lo que nos pasa.

Quisiera volver a ser más critico con el tiempo y con los lapsos para poder aprovecharlo porque solamente se vive una vez y es ahí donde radica la preocupación de saber si vale la pena estar encerrado en una oficina la mayor parte del tiempo viendo pasar las cosas. Espero que no sea siempre así porque me siento como un león enjaulado, encerrado, sin ideas y sin creatividad. Necesito salir y ser libre, estar compuesto por aire y por tacto con las personas, más desarrollo visual y menos operativo.

Creo que es parte de mi ser y parte de mi vida.