Tienen sexo más estudiantes

el

Actualmente, en la Ciudad hay más estudiantes de educación superior que mantienen una vida sexual activa. De éstos, uno de cada diez lo hace sin utilizar ningún método anticonceptivo y sin protección contra infecciones de transmisión sexual (ITS), revela una encuesta de REFORMA.

El 59 por ciento de los estudiantes entrevistados en 2009 afirmó tener una vida sexual activa, mientras que en 2003 el porcentaje era de 46 por ciento.

En este mismo periodo, la proporción de los alumnos sexualmente activos que no se protege se ha mantenido en 11 por ciento.

“Procuro no tener relaciones con cualquier persona y usar condón como protección”, dice José Sánchez, egresado de la carrera de Informática Administrativa de la Universidad Tecnológica de México.

Rafael Gil, alumno de Finanzas del Tec de Monterrey campus Ciudad de México, afirma que lo importante es evitar riesgos.

“Me rodeo de personas que se preocupan por su salud y que no pasan por alto que son vulnerables a infectarse”, comenta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que al año hay 340 millones de casos nuevos de ITS en el mundo y, de ellos, dos terceras partes se da en menores de 25 años.

Entre las ITS que tienen mayor incidencia en la población juvenil mexicana destaca el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), ya que, de acuerdo con la Secretaría de Salud (Ssa), en 2009 se diagnosticaron 868 casos en hombres de entre 15 y 29 años, infectados por transmisión sexual, y 239 mujeres del mismo rango de edad.

Esta dependencia informa que otras ITS con mayor presencia entre jóvenes de 15 a 24 años son el Virus de Papiloma Humano (VPH), que en 2008 alcanzó 697 casos sólo en el Ciudad de México, y la tricomoniasis urogenital, que registró 404 casos en el mismo año.

Si bien ha existido apertura en los últimos años, los jóvenes comentan que estos temas siguen siendo difíciles de abordar en familia y, en algunas ocasiones, con la pareja y amigos.

“No se habla tan abiertamente, igual con tus amigos cercanos o con tu pareja, si hay mucha comunicación, porque incluso con ella puede ser algo tabú” comenta Ileana, estudiante de Filosofía de la UNAM.

“Para cuidarme, si es una pareja estable, usamos el preservativo masculino, el DIU y visitas al ginecólogo, pero si es una pareja ocasional, sólo el preservativo”.

Emilio Herrera, director de Atención Integral del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (Censida), sostiene que, según la OMS, las ITS son la principal causa de infertilidad y representan hasta 40 por ciento de las hospitalizaciones por causas ginecológicas.

“Las ITS son toda aquella entidad que no necesariamente da una manifestación clínica, que va a estar ligada con el área genital y puede ser generada por bacterias, hongos, parásitos o virus”, explica Leticia de Anda, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Apoyo Familiar

Confianza y, sobre todo comunicación, son los elementos que requieren los padres para hablar con sus hijos sobre infecciones de transmisión sexual.

“Como es un tema delicado, tenemos que ser abiertos con los hijos, pues necesitan estar enterados de lo que conlleva tener algún tipo de relación sexual sin protección”, indica Leticia Hernández Govela, coordinadora general del Grupo Papás Tec del Instituto Tecnológico de Monterrey campus Santa Fe.

“Nadie mejor que los padres para orientarlos sobre cómo se pueden cuidar, tanto por su propia seguridad, como la de su pareja”.

Aunque a últimas fechas el tema de las relaciones sexuales se aborda de manera más abierta, Hernández Govela comenta que todavía existen algunas limitantes en la materia.
“No es tan fácil, pues habemos padres a los que nos cuesta mucho trabajo tocar dichos temas, pero tenemos que abrirnos y tratarlos de la manera normal”.

Una de las funciones del Grupo Papás Tec es organizar talleres sobre educación sexual en la familia y cómo mejorar la comunicación con los hijos.

“Los cursos que nos dan nos ha permitido reflexionar para ser más abiertos con un tema delicado como es el de las ITS”, comenta la vocera del Tec.

¿Por qué los jóvenes no se cuidan?

Paulina Millán, directora de Investigación del Instituto Mexicano de Sexología, afirma que la negativa a usar métodos anticonceptivos y de prevención de ITS no se debe a falta de información, sino a una escasa habilidad de negociación con la pareja.

“No tiene que ver con falta de conocimiento: todos saben ponerse un condón, pero tienen muy poca capacidad de negociación, es decir, les falta la interiorización de la responsabilidad que requiere ponerse un condón”, indica.

“Además, aún está muy introyectada la cuestión de género en México: las mujeres todavía seguimos creyendo que el condón es de los hombres, que pedirlo o traerlo es como decir que eres una mujer fácil”.

Por su parte, Carlos García de León, director de Prevención y Participación Social de Censida, afirma que otro aspecto de vulnerabilidad en los jóvenes es la percepción de riesgos, pues piensan que a ellos no les va a suceder nada malo, lo que es más marcado en los hombres.

“La educación de la masculinidad tiene una serie de atribuciones que exige ciertos comportamientos, como múltiples parejas, lo cual suele ser aplaudido por los demás, y una valoración positiva del riesgo:’arriésguese para que sea hombre’, eso incluye desde manejar rápido hasta tener relaciones sexuales desprotegidas”, comenta.

“Otras situaciones que modifican las conductas de los jóvenes, en general, son las emotivas, cuando están enamorados piensan ‘¿cómo me va a hacer daño la persona a la que amo?'”.

A esto, agrega, se suman el estigma y la discriminación con énfasis en la homofobia, lo que puede alejar a los jóvenes que hayan tenido alguna situación de riesgo de los servicios de salud.

“Un joven heterosexual que quiere ir a uno de estos centros no fácilmente entra a atenderse una infección, para que no se confunda con portador de VIH o con un homosexual”, afirma García de León.

Otras enfermedades de cuidado

Leticia de Anda, académica de la UNAM, advierte que hay otras dos entidades que, aunque no son propiamente ITS, la Norma Oficial Mexicana para la Prevención y Control de las Infecciones de Transmisión Sexual las considera dentro del grupo, éstas son la vaginosis bacteriana y la candidiasis urogenital.

“La vaginosis bacteriana es un desequilibrio de la flora, es decir, disminuyen las bacterias (los lactobacilos) que nos protegen y ayudan a que la vagina tenga un PH muy ácido. Entonces se generan bacterias anaerobias que producen una secreción blanquecina, grisácea y de mal olor, y un PH muy alcalino”, detalla.

Este padecimiento, agrega, es una de las principales causas de esterilidad y de enfermedad pélvica inflamatoria.

Por su parte, la infectóloga Hilda Hidalgo Loperena explica que la candidiasis vaginal es producida por el hongo Cándida y, generalmente, aparece en mujeres que han tomado antibióticos por largo tiempo, o bien puede ser la primera manifestación de la enfermedad diabetes mellitus.

“No es contagiosa, los síntomas son ardor, comezón y dolor, además, produce un flujo blanquecino; es tratable con antimicóticos orales o en forma de óvulos”, dice la especialista.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s